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¿Estamos dejando de entrenar el cerebro? Lo que PISA 2025 nos enseña sobre pantallas e inteligencia artificial

¿Estamos dejando de entrenar el cerebro? Lo que PISA 2025 nos enseña sobre pantallas e inteligencia artificial

El móvil nos recuerda las citas, el navegador nos indica el camino, las redes sociales eligen qué veremos a continuación y la inteligencia artificial puede resumir un texto, escribir un mensaje o resolver una duda en segundos. Nunca habíamos tenido tanta ayuda para hacer tantas cosas. Pero esta comodidad plantea una pregunta importante: si delegamos continuamente nuestra atención, nuestra memoria y nuestro razonamiento, ¿estamos dejando de entrenarlos?

Los resultados de PISA 2025, publicados por la OCDE el 8 de septiembre de 2026, han vuelto a poner esta cuestión sobre la mesa. El informe evalúa a estudiantes de 15 años, por lo que no habla de demencia ni diagnostica deterioro cognitivo. Sin embargo, sí muestra señales preocupantes sobre capacidades que utilizamos durante toda la vida: mantener la atención, comprender textos largos, distinguir hechos de opiniones y valorar críticamente la información.

España: mucha IA y una atención cada vez más disputada

Según la ficha de resultados de España de PISA 2025, el 54 % de los estudiantes españoles utiliza chatbots de inteligencia artificial para aprender al menos una vez por semana, frente al 46 % de media de la OCDE. Un 40 % los emplea para resumir textos que debía leer y un 33 % para redactar trabajos.

El informe también señala que el 29 % del alumnado español afirma que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales en la mayoría o en todas las clases de ciencias. Quienes informan de esa distracción obtienen, de media, 16 puntos menos en ciencias en España, una vez considerado el perfil socioeconómico del alumnado y los centros.

Esto no significa que el móvil o la IA sean la única causa de un peor resultado. PISA muestra asociaciones, no una relación directa de causa y efecto. Hay muchos factores que influyen en el aprendizaje. Aun así, el patrón merece atención: una herramienta creada para facilitarnos las tareas puede convertirse en un problema cuando interrumpe constantemente la concentración o sustituye el proceso de pensar.

La propia OCDE destaca que el uso de IA se relaciona con mejores resultados cuando se enseña a interpretar y evaluar lo que genera, en lugar de aceptar respuestas ya elaboradas de manera pasiva.

El cerebro necesita participar, no solo recibir

Para recordar algo no basta con verlo. Necesitamos prestarle atención, relacionarlo con conocimientos anteriores, organizarlo y recuperarlo después. Ese esfuerzo no es un inconveniente: es una parte esencial del aprendizaje.

Cuando buscamos inmediatamente cada dato o permitimos que una aplicación termine cualquier tarea por nosotros, realizamos lo que la psicología denomina descarga cognitiva: trasladamos parte del trabajo mental a una herramienta externa. Esto puede ser muy útil, pero también cambia qué recordamos. Una revisión metaanalítica sobre el llamado “efecto Google” encontró que la búsqueda intensiva en Internet puede favorecer que recordemos dónde localizar la información más que la propia información.

La cuestión, por tanto, no es utilizar o no utilizar tecnología, sino qué parte del proceso seguimos haciendo nosotros. No es lo mismo pedir a una IA que escriba una respuesta y copiarla que utilizarla para proponer preguntas, comparar argumentos o comprobar una conclusión a la que hemos llegado previamente.

¿Las pantallas producen deterioro cognitivo?

Conviene ser precisos: actualmente no puede afirmarse que usar pantallas o inteligencia artificial cause por sí solo demencia o deterioro cognitivo. “Tiempo de pantalla” reúne actividades muy diferentes. No produce el mismo efecto conversar por videollamada, aprender una habilidad, hacer un ejercicio cognitivo o crear un álbum familiar que pasar horas desplazándose de manera automática entre vídeos breves.

La investigación en jóvenes refleja precisamente esa complejidad. Una revisión de revisiones científicas sobre el uso de pantallas concluyó que sus efectos dependen del contenido, el contexto y lo que la pantalla desplaza, además del número de horas. El uso excesivo puede competir con el sueño, el ejercicio, la lectura, la convivencia y otras actividades esenciales para el bienestar y el desarrollo.

En las personas mayores tampoco sería correcto presentar toda tecnología como perjudicial. Un metaanálisis publicado en Nature Human Behaviour, con datos de 411.430 adultos mayores de 50 años, encontró que el uso de tecnologías digitales se asociaba con un menor riesgo de deterioro cognitivo y con un ritmo más lento de declive. Sus autores advierten de que los estudios eran observacionales.

Incluso los juegos digitales diseñados con un objetivo terapéutico pueden resultar útiles. Un metaanálisis de 28 ensayos con personas con deterioro cognitivo leve observó mejoras en cognición global, función ejecutiva y atención, aunque no encontró una mejora significativa de la memoria y la calidad de la evidencia variaba según el resultado.

La conclusión científica es menos espectacular que un titular alarmista, pero mucho más útil: no importa solo cuánto usamos una pantalla, sino cómo la usamos y qué dejamos de hacer mientras la usamos.

Cinco formas de evitar que la tecnología piense siempre por nosotros

  1. Intentar recordar antes de consultar. Antes de buscar un nombre, una fecha o una dirección, dedicar unos segundos a recuperarlos mentalmente.
  2. Reservar momentos sin notificaciones. Leer, conversar o realizar una tarea durante un tiempo concreto con el teléfono fuera de la vista ayuda a sostener la atención.
  3. Leer textos completos. Alternar los contenidos breves con lectura pausada y, al terminar, explicar con nuestras palabras la idea principal.
  4. Usar la IA después de pensar. Resolver primero el problema o elaborar un borrador propio. Después, pedir a la herramienta que señale errores, plantee objeciones o formule nuevas preguntas.
  5. Recuperar las actividades presenciales. Hablar, colaborar, moverse, reír y resolver retos con otras personas pone en juego simultáneamente atención, lenguaje, memoria, planificación y habilidades sociales.

Cambiar un rato de pantalla por un rato de vida compartida

Profesional de UMA realizando una actividad cognitiva con una persona mayor
Las actividades compartidas también ponen en juego la atención, la memoria y la conversación.

El cerebro no se cuida únicamente haciendo pasatiempos en solitario. Necesita variedad, novedad, participación y vínculo con otras personas. La investigación sobre envejecimiento apoya el valor de mantener actividades mentales complejas durante toda la vida. Un estudio publicado en Neurology relacionó la participación actual de las personas mayores en actividades estimulantes con indicadores cerebrales vinculados a la reserva cognitiva, aunque, al tratarse de un estudio observacional, tampoco permite asegurar causalidad.

En UMA trabajamos precisamente desde esa idea. Nuestros talleres no consisten en recibir respuestas de manera pasiva. Proponemos actividades adaptadas, variadas y guiadas por profesionales para ejercitar la memoria, la atención, el lenguaje, el razonamiento y las funciones ejecutivas, dentro de un grupo en el que también se conversa y se participa. Además, combinamos nuestros ejercicios con el uso de la tecnología, desde realidad virtual a juegos interactivos y pantallas táctiles.

La tecnología puede ayudarnos mucho y no se trata de rechazarla. Se trata de volver a decidir cuándo nos sirve y cuándo nos está quitando oportunidades de pensar, recordar y relacionarnos.

Hoy te proponemos un pequeño reto: deja el móvil en otra habitación durante 30 minutos. Lee unas páginas, recuerda una historia, llama a alguien o resuelve una actividad sin buscar la respuesta. Tu cerebro necesita algo más que información: necesita entrenamiento.

Si tú o un familiar queréis mantener activas las capacidades cognitivas, conocer nuestros talleres de memoria y estimulación cognitiva puede ser un buen primer paso. Contacta con UMA y te orientaremos sobre la actividad más adecuada para cada persona.

Si buscas una actividad cognitiva regular, puedes conocer nuestra página de estimulación cognitiva en Madrid y nuestros talleres de memoria en Madrid y solicitar información sin compromiso.

¿Te ayudamos?